El 9 de julio de 1816, en las Provincias Del Río de la
Plata, se firma el acta de la Independencia. En ella se declara que las
provincias rompen los violentos vínculos que la ligaban a los reyes de España,
para recuperar los derechos de que fueron despojadas, proclamándose como una
nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli.
Se recuerda este día de forma simbólica porque en realidad
lo que estaban viviendo en aquellos años, era un proceso de Revolución en
América Latina.
Diferentes nombres aparecen cuando pensamos en las Independencias:
Belgrano, José de San Martín en Argentina, Chile y Perú, Túpac Katari en
Bolivia, Simón Bolívar en Venezuela, José Gervasio Artigas en Uruguay, José
Bonifacio en Brasil y otros más.
Sin embargo, nadie podría creer que fueron ellos solos los
que lograron la Independencia de los países europeos. El proceso revolucionario
en América Latina fue gracias a los pueblos que llevaron adelante las luchas
armadas y dieron su vida para heredarnos la libertad.
Tampoco podemos olvidar el día de hoy que muchos de los pueblos
originarios que habitaban América Latina fueron despojados de sus tierras, sus
culturas y sus vidas a causa de estos procesos. Nuestra historia nos cuenta que
hubo muchas injusticias en el pasado.
Hoy, queremos reafirmarnos en este presente, porque aún
quedan muchas causas por las que seguir buscando la libertad, tal como dice
Galeano:
“Pensando con las propias cabezas, sintiendo con los
propios corazones y caminando con nuestras propias piernas como una forma de ir
avanzando hacia la definitiva independencia, individual y colectiva.” Porque
una nación no es otra cosa que todos nosotros, caminando hacia un mismo
objetivo: la igualdad entre todas las personas.
La búsqueda de la libertad es un proceso que comenzó ya
hace tiempo, pero que no ha terminado, sino que continúa y que los únicos
capaces de seguir buscando y construyendo nuestro país somos nosotros.
Trabajando con responsabilidad, educando a nuestros niños y niñas en libertad,
con conciencia social y conocimiento de los derechos humanos, acercándolos a la
idea de que un país más justo empieza por nosotros, porque ellos son la
esperanza y la libertad es nuestra herencia.
Hoy, que todo se hace cuesta arriba, mantenernos unidos y
llevar esta tarea adelante se vuelve otra vez imprescindible. Por eso, aquí
estamos, como podemos para reafirmar que la Escuela Pública sigue en esa tarea.
Reafirmamos nuestra tarea para que
chicos y chicas sigan aprendiendo, sigan siendo cada día un poquito más
independientes. Los invitamos a ver algunos trabajos de primer grado del turno
mañana y sexto grado del turno tarde.
Invitamos a los chicos y chicas de
toda la escuela a participar en el Padlet y contar en qué situaciones se
sienten independientes…por qué es importante que un país sea independiente.
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